miércoles, 14 de septiembre de 2011

Competencias Profesionales de los Bibliotecarios de Ciencias de la Salud en el Siglo XXI

Competencias profesionales de los bibliotecarios de ciencias de la salud en el siglo XXI

Lic. María de las M. Fernández Valdés,1 MSc. Roberto Zayas Mujica,2 Lic. Olema Dávila Carmenate3 y Téc. Orlando Moya González4

Resumen

El siglo XXI impone al bibliotecario grandes retos como consecuencia del desarrollo de nuevas tecnologías y la incorporación a diversos escenarios donde la información asume formas que van más allá de los productos y servicios tradicionales de una biblioteca. Se realiza una panorámica de los cambios que han marcado el tránsito hacia un paradigma diferente para la actividad científica-informativa. Se analiza la necesidad de desarrollar nuevas capacidades y conocimientos entre los bibliotecarios como parte de un proceso de alfabetización informacional. Se establecen las diferencias entre el modelo del bibliotecario tradicional y el modelo del bibliotecario gestor. Asimismo se describen algunas de las competencias profesionales que deben desarrollar los bibliotecarios para asumir las nuevas funciones que le impone la sociedad de la información.

Palabras clave: Competencias profesionales, bibliotecarios, ciencias de la salud.

Abstract

The XXI Century faces librarians with great challenges, as a consequence of the development of new technologies and their incorporation to different scenarios where information takes forms beyond the traditional products and services of a library. The changes that have characterized the transit towards a different paradigm for the scientific information activity are approached. An analysis is made of the need of developing new abilities and knowledge among librarians, as part of a process of informational literacy. The differences between the traditional librarian model and the model of the management librarian are stated, and some of the professional competences librarians should develop to deal with the new functions imposed to them by the information society are established.

Key words: Professional competences, librarians, health sciences.

Copyright: © ECIMED. Contribución de acceso abierto, distribuida bajo los términos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente y utilizar los resultados del trabajo en la práctica, así como todos sus derivados, sin propósitos comerciales y con licencia idéntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original.

Cita (Vancouver): Fernández Valdés MM, Zayas Mujica R, Dávila Carmenate O, Moya González O. Competencias profesionales de los bibliotecarios de ciencias de la salud en el siglo XXI. Acimed 2007;16(5). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol16_5_07/aci061107.htm [Consultado: día/mes/año].

Las bibliotecas del siglo XXI, también llamadas bibliotecas modernas o bibliotecas de nuevo tipo, han incorporado a las funciones tradicionales inherentes a la razón que les dio origen desde el mismo surgimiento de la humanidad, nuevas acciones relacionadas con el diseño de servicios de valor agregado, el procesamiento de la información de forma automatizada y el surgimiento de entornos virtuales, condicionadas todas ellas por el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs). Actualmente, se ha producido un proceso de incorporación gradual de nuevas condicionantes, derivadas del desarrollo de la llamada sociedad de la información, de las cuales resulta una biblioteca renovada con bibliotecarios y documentalistas que distan mucho de ser simples prestadores de libros.

Si se analizan sólo algunas de las ideas fundamentales planteadas en la Conferencia Ministerial Regional preparatoria de América Latina y el Caribe para la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (conocida como “Declaración de Bávaro”), en el año 2003, podrá comprenderse cómo se ha transformado el entorno donde se desarrollan las instituciones de información:

  • La sociedad de la información es un sistema económico y social donde el conocimiento y la información constituyen fuentes fundamentales de bienestar y progreso.
  • Creemos que el acceso y el uso apropiado de las tecnologías de la información debe ser preocupación fundamental de nuestros países.
  • El uso y aprovechamiento de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son indispensables para satisfacer las necesidades de los individuos, de las comunidades y de la sociedad en general.
  • Se deberán superar las barreras a la participación como el analfabetismo, la falta de capacitación de los usuarios.
  • Los cursos destinados a los usuarios de las TIC deben entregarles las competencias necesarias para la utilización y producción de contenidos útiles y socialmente significativos.
  • Incorporar el uso masivo de las tecnologías de la información y la comunicación en la esfera de la salud, orientado a mejorar el uso de los recursos, la satisfacción del paciente, la atención personalizada.1

Los aspectos antes enunciados ubican a los profesionales de la información y la documentación en una sociedad caracterizada por el crecimiento abrumador de la información científico-técnica, el surgimiento de nuevos soportes para registrarla y compartirla, la tendencia a trabajar en entornos virtuales y el desarrollo de redes y de TICs, donde el elemento básico para el desarrollo del individuo y de la propia sociedad es la información.

En consecuencia, la información y sobre todo el conocimiento, se ha convertido en un nuevo recurso en el seno de las organizaciones que realizan la gestión de la información y el conocimiento, que cohabitan con otros recursos tangibles o no, donde la información es el recurso estratégicoque ocupa un lugar protagónico en este contexto. El buen uso de la información garantizará a las organizaciones ocupar un lugar privilegiado en una sociedad altamente competitiva, porque es el fundamento para innovar y para continuar aprendiendo. Nos encontramos, por lo tanto, ante un cambio de paradigma que se hace presente tanto en las estructuras industriales como en las relaciones sociales:2

  • ¿Están en realidad preparados los bibliotecarios de hoy para asumir el liderazgo en el desarrollo de la actividad científico-informativa en la sociedad de la información?
  • ¿Existe la disposición mental y la voluntad para asumir el cambio de paradigmaque va desde comprender la necesidad de gestionar el conocimiento, hasta incorporar una nueva filosofía de trabajo caracterizada por la creación de entornos virtuales donde el usuario interactúa y se convierte en creador activo de contenidos?
  • ¿Comprende el profesional de la información la necesidad de ser “alfabetizado” para, en un proceso de aprendizaje continuo, desarrollar las nuevas competencias profesionalesque exige el cambio de escenario?

La respuesta a estas preguntas permitirá analizar individualmente la ubicación y orientación de cada uno para poder estar a la altura de lo que se espera del profesional de información como dueño del recurso más preciado en la actual sociedad: lainformación y el conocimiento.

Evidentemente, se vive una época en la cual el avance de la sociedad ha transformado de forma radical la manera en que los bibliotecarios deben ejercer su profesión. Por tanto, estos deben ser capaces de adaptarse al cambio y asumir nuevos papeles.

“Las TICs cambiaron el entorno de trabajo de las bibliotecas y otras unidades de documentación e información con respecto al modo de hacer los procesos y prestar los servicios. Junto al avance de las nuevas tecnologías, el bibliotecario o profesional de la información, está llamado a incorporar a su perfil de trabajo nuevas funciones, entre ellas, facilitar el uso de las TIC a aquellos usuarios que por diferentes razones no las manejan. Así surge la concepción del facilitador o gestor de información cuyo desempeño supera las funciones y quehaceres del bibliotecario tradicional”.3

Se puede decir entonces que en el siglo XXI, el trabajo de las bibliotecas y centros de documentación y su capital humano se orienta al desarrollo de servicios que permitan gestionar el conocimiento, por lo que es totalmente necesario la utilización de TICs que permitan elevar la calidad de las formas de presentación y actuar en redes locales, intranets, extranets e Internet, que permitan compartir recursos y construir colectivamente los recursos de información de las instituciones.

Las bibliotecas especializadas en ciencias de la salud no escapan al nuevo paradigma de desarrollo de la actividad informativa. Los bibliotecarios y documentalistas del sector tienen la responsabilidad de incidir en el desarrollo de habilidades entre los profesionales y técnicos de la salud para reconocer, localizar, evaluar y usar de forma efectiva la información para la asistencia, la docencia, la investigación y la toma de decisiones. Este proceso se debe hacer además en un escenario que transita hacia servicios que requieren la participación de todos, en bien de todos y el desarrollo de la propia organización.

La alfabetización informacional: piedra angular para lograr el cambio

La Declaración de Alejandría sobre la alfabetización informacional, elaborada por expertos de todo el mundo, promulga en una de sus partes: ...”declaramos que la alfabetización informacional y el aprendizaje a lo largo de la vida son los faros de la sociedad de la información que iluminan las rutas hacia el desarrollo, la prosperidad y la libertad.”... y más adelante expresa… “la alfabetización informacional se encuentra en el corazón mismo del aprendizaje a lo largo de la vida. Capacita a la gente de toda clase y condición para buscar, evaluar, utilizar y crear información eficazmente para conseguir sus metas personales, sociales, ocupacionales y educativas”.4

La alfabetización informacional en el Sistema Nacional de Información en Salud tiene su antecedente más inmediato en la actividad de educación a usuarios que tradicionalmente realizan los bibliotecarios. Sin embargo, existen marcadas diferencias entre ambas; la educación de usuarios enseña el uso de la biblioteca y de sus recursos a sus usuarios reales y potenciales, mientras que la alfabetización informacional tiene la finalidad de capacitar en cómo utilizar la información, con independencia de la localización de la fuente, y está dirigida a todos los miembros de la comunidad. Cuando el proceso de enseñanza-aprendizaje, se propone que profesionales y futuros profesionales sean capaces de utilizar la información con independencia de la localización de la fuente, relacionarse de forma efectiva con el mundo de la información y compartir conocimientos en un contexto determinado, se define entonces como competencia informacional.5

Existe una relación directa entre sociedad de la información, alfabetización informacional y competencias profesionales. La alfabetización informacional permite a los individuos adquirir las competencias para reconocer, evaluar, localizar, aplicar y crear éticamente, una nueva información en la cambiante sociedad de la información (figura).

Fig. Sociedad de la información, alfabetización informacional y competencias profesionales.

Los profesionales de la información tienen la necesidad urgente de integrarse al programa de alfabetización y desarrollar nuevas competencias que les permitan el acceso, uso y transmisión eficaz de la información con el uso de las tecnologías; pero además deben estar preparados para transmitir a sus usuarios los conocimientos necesarios para el desarrollo de actitudes y habilidades en la localización y manejo de la información.

Por tal motivo necesitan entrenarse y adquirir habilidades pedagógicas como instructores o facilitadores del conocimiento y la información en formatos no tradicionales.6 Se trata de que la biblioteca pueda colaborar con el descubrimiento de una nueva forma de vivir intelectualmente, el mundo del conocimiento: investigar, conocer, compartir, y transmitir tal vez la emoción que puede producir entrar en esta nueva dimensión. Esta tendencia se reafirma continuamente en los documentos emitidos por organizaciones internacionales como la UNESCO.7

Los profesionales de la información deben dedicar tiempo a crear las estrategias relevantes para convencer de los beneficios de la alfabetización informativa a los líderes institucionales, a fin de lograr su apoyo.8

La toma de conciencia por parte de todos los trabajadores del Sistema Nacional de Información en Salud, de la necesidad de integrarse a la alfabetización dependerá de la motivación que alcancen para encarar los servicios desde una perspectiva diferente, donde el bibliotecario, el usuario y el directivo institucional, participen de forma activa para lograr un único fin: utilizar la información adecuada, en el momento preciso, para la toma de decisiones, en beneficio de la salud y el bienestar de la población.

La motivación está constituida por todos los factores capaces de provocar, mantener y dirigir la conducta hacia un objetivo. Hablar de motivación implica referirse a instintos, tendencias e impulsos, que proporcionan la energía necesaria; pero, además, hay también claras referencias a las actividades cognitivas, que dirigen la conducta hacia determinadas metas. Por tanto, el concepto de motivación actualmente debe considerar la coordinación del sujeto para activar y dirigir sus conductas hacia metas.9

Para lograr motivar a un equipo es necesario entender que es imposible motivarlo si sus integrantes y el propio equipo no ha seguido el desarrollo o recorrido que los caracteriza, se debe invertir en la capacitación de los individuos para que se pueda aprovechar la sinergia del equipo. No hay un método único para lograr la motivación, sólo el entender el proceso motivacional en forma global nos ayudará a establecer el mejor camino para conseguir motivar a un equipo.10

Si partimos de que Infomed está enfrascado en el desarrollo de servicios de excelencia, del trabajo en equipo y muchas otras actividades que requieren necesariamente la capacitación de su capital humano para que sea capaz de actuar e integrarse a los nuevos modelos, este concepto cobra vital importancia, de ahí que el primer momento de la alfabetización informacional se oriente a identificar cuáles son las motivaciones positivas y negativas relacionadas con la actividad que realizan, y a partir de esta identificación, trazar sus propias estrategias para lograr el cambio.

La realización de talleres motivacionales en los centros municipales de información de ciencias médicas de Ciudad de La Habana y la red de subordinación nacional, con la participación de sus bibliotecarios, informáticos y directivos de las instituciones de salud, contribuyó a ese fin; todos muy interesados en el tema, debatieron ampliamente aspectos como: la capacitación de los recursos humanos, la necesidad de integrar el trabajo de las bibliotecarias con los informáticos, las diferencias entre gestión de información y gestión del conocimiento, así como el uso y aprovechamiento adecuado de las TICs puestas a su disposición, con especial énfasis en la red de la atención primaria de salud.

Del modelo de bibliotecario tradicional al bibliotecario gestor del conocimiento en las bibliotecas de ciencias de la salud

Cuando hablamos del tránsito hacia un nuevo modelo de bibliotecario donde se añaden al modelo tradicional, funciones cualitativamente superiores a las que realizaba un bibliotecario hace 20 años, se me ocurre pensar en el término reingeniería “como nuevo enfoque que analiza y modifica los procesos básicos de trabajo”.11 Y es que en el buen sentido de la palabra, nuestra profesión está inmersa en un proceso de cambio, donde se impone la necesidad de modificar la forma en que tradicionalmente se han proyectado los servicios y productos de información. Hoy nuestras bibliotecas trascienden los límites de un simple espacio físico; muchos de nuestros usuarios se preparan para los retos de la nueva era y por tanto, nuestra profesión tiene necesariamente que dimensionarse hacia el liderazgo en los procesos relacionados con la gestión de información y el conocimiento.

Por tratarse de bibliotecas especializadas en ciencias de la salud, entonces el fenómeno se acentúa mucho más, porque se trata de usuarios que necesariamente requieren información para las acciones que de forma directa inciden en el mejoramiento de la salud de la población y en el avance de la ciencia a escala internacional.

La esfera de la salud es una de las áreas donde es más frecuente la gestión del conocimiento y se encuentra indisolublemente relacionada con la gestión de la información. Si en la red de bibliotecas no se realiza una adecuada gestión de información, los profesionales de la salud como principales usuarios de las bibliotecas especializadas no podrán realizar una efectiva gestión del conocimiento para la toma de decisiones.

Las actividades de los profesionales de la salud, sean desde la faceta del estudiante, y después en la práctica clínica, la investigación o la docencia, son intensivas en materia de información. Dichas actividades no sólo se han incrementado con el desarrollo de la sociedad de la información y del conocimiento, sino que en muchos casos se han transformado aspectos de dichas prácticas.12

La biblioteca de nuevo tipo, se ha convertido en biblioteca universitaria con el desarrollo creciente de la universalización de la enseñanza de las ciencias de la salud en Cuba y la diseminación de nuevas facultades en los municipios, acompañado de un cambio esencial de tipo tecnológico y organizativo, resultado del proceso de informatización, la conexión en red de las unidades de información y sus usuarios y las acciones preactivas para extender estas tecnologías de manera acelerada e intensiva.13

El sector de la ciencia, es tal vez, el que mayor cultura informacional posee. La naturaleza de la investigación, en la que siempre existe la obligación de encontrar respuestas a determinadas interrogantes, provoca que la consulta y uso de la información esté mucho más desarrollado que en otros sectores. Por supuesto, en las condiciones actuales comienzan a manifestarse determinadas situaciones que obligan a ciertas acciones que refuerzan aspectos del nivel de alfabetización existente. Por ejemplo, la necesidad de filtrar mejor la información, de evaluar la calidad de las fuentes.14

En este mismo sentido, Vellosino define a los usuarios de las bibliotecas especializadas como”usuarios, con una formación elevada y unos requerimientos de información muy altos”.15

Evidentemente, la sociedad de la información ha transformado la ecología de las bibliotecas de ciencias de la salud y las funciones del bibliotecario especializado, y ello genera la necesaria transformación del bibliotecario, que deja de ser el celador de los conocimientos para convertirse en el gestor de estos conocimientos.

La nueva ecología define la profesión de bibliotecarios y documentalistas, y la enmarca en cuatro aspectos básicos:16

  • El primero es el uso intensivo de las TICs. El desarrollo actual exige el uso y aplicación de las tecnologías para brindar servicios eficientes e interactuar con los usuarios por medio de la red.
  • El segundo es la necesidad de contar con bibliotecarios altamente cualificados. El recurso humano es el principal activo con que cuentan hoy las organizaciones para integrarse a los procesos que genera la sociedad moderna. Un personal con talento, conocimientos, valores y amor a su profesión será condición indispensable para el desarrollo de la biblioteca moderna.
  • El tercero es el desarrollo de bibliotecas en entornos virtuales, donde el conocimiento deja de ser un recurso local y se convierte en un recurso global.
  • El cuarto es la necesidad de desarrollar una cultura de trabajo en equipo, donde las bibliotecas compartan y empleen de forma colectiva el conocimiento.

Antes estos incesantes cambios debemos tomar una actitud de estar al día, prepararnos para los cambios y no establecer puntos de llegada, sino procesos de evolución.

Los bibliotecarios serán los que faciliten el uso de la información y las tecnologías informativas. Ellos se especializan para formar parte de un equipo docente con los profesores, y desarrollan actividades para enseñar habilidades en el uso de las fuentes de información, diseñan cursos para enseñar el uso de Internet para la investigación. Los nuevos profesionales de biblioteca crean programas electrónicos para enseñar habilidades a los alumnos que se encuentren a distancia, trabajan para ayudar y guiar a los profesores en sus investigaciones, producen módulos de aprendizaje para carreras especializadas y crean y diseñan herramientas para proveer más fácilmente la información al usuario. Otra actividad de los bibliotecarios es que ayudan a evaluar sistemas, programas o tecnología informativa nueva, junto con los profesores de esa especialidad. Los profesionales de la información también tendrán un papel importante en el diseño de las nuevas políticas informáticas y la propiedad intelectual en Internet.17

Puede decirse que el modelo de bibliotecario tradicional se agotó en el nuevo milenio, y da paso a un profesional activo, que organiza el conocimiento y lo clasifica pero también lo transmite y le agrega un valor para que sus usuarios reciban un servicio de excelencia. A continuación se muestran las principales diferencias entre ambos modelos.

Modelo bibliotecario tradicional

Modelo bibliotecario gestor del conocimiento

  1. Espera que el usuario solicite el servicio.
  2. Trabaja aislado.
  3. Poco uso de las TICs.
  4. Realiza educación de usuarios.
  5. Atesora el conocimiento.
  6. Reúne, procesa, almacena y difunde información.
  7. No se reconoce como líder.
  8. Centra su atención en los procesos.
  9. No se reconoce como docente.
  1. Conoce la necesidad de información de sus usuarios y se adelanta a la solicitud.
  2. Trabaja en equipo
  3. Uso intensivo de las TICs
  4. Se integra a la alfabetización informacional.
  5. Comparte y construye el conocimiento colectivamente.
  6. Participa en la creación de un nuevo conocimiento.
  7. Se convierte en líder.
  8. Centra su atención en los servicios.
  9. Reconoce su papel como docente.

La biblioteca médica universitaria tiene como reto principal convertirse en un centro gestor del conocimiento a partir de la transformación de las personas y de su incorporación a un proceso de aprendizaje continuo que comienza con la alfabetización informacional.

Cambiar el modelo tradicional de biblioteca como almacén de documentos y sala de estudio, en un centro de recursos para el aprendizaje y la investigación, requiere aprovechar estos espacios para facilitar el aprendizaje, integrar servicios como formación del profesorado, edición de materiales docentes, desarrollo de proyectos y plataformas de e-learning de la universidad y redefinirlo como la ”nueva aula”.18

Las nuevas competencias de los bibliotecarios del siglo XXI

Lo expuesto hasta este momento nos lleva necesariamente al análisis de las competencias profesionales y personales que debe ostentar el bibliotecario gestor del conocimiento.

¿Qué entendemos por competencia? Es el conjunto de "conocimientos, habilidades y actitudes que combinados adecuadamente permiten el desempeño de las tareas para el cumplimiento de la misión”.19

Otros autores definen, de forma más explícita, las competencias profesionales como la conjunción de distintos elementos: saber, es decir, poseer conocimientos específicos sobre una materia o disciplina; saber hacer, o poseer determinadas habilidades y técnicas, y saber actualizarlas; querer hacer demostrando una actitud de implicación en relación con los objetivos de la organización; ética-profesional y compromiso respecto a las normas de la organización.20

En el ámbito bibliotecario, se trata de un conjunto de actitudes, habilidades, valores y conocimientos que han de tener los profesionales de la información para realizar su trabajo de forma efectiva y contribuir positivamente a sus organizaciones, clientes y profesión.2

La Special Library ASS, por su parte, define:21

Competencias profesionales. Se relacionan con el conocimiento de los recursos, acceso, tecnología y administración, y la habilidad para utilizar este conocimiento como la base, para proveer servicios informativos de la más alta calidad...

Competencias personales. Representan un grupo de actitudes, habilidades y valores que permiten a los profesionales trabajar efectivamente y contribuir positivamente con sus organizaciones, clientes y la profesión...

La competencia informacional.Como “la habilidad de reconocer una necesidad de información y la capacidad de identificar, localizar, evaluar, organizar, comunicar y utilizar la información de forma efectiva, tanto para la resolución de problemas como para el aprendizaje a lo largo de la vida.15

Por tanto, las competencias informacionales se integran en las competencias profesionales del bibliotecario moderno, y añaden un valor superior a la actividad que realizan.

A continuación, se describen los elementos que no se pueden obviar al pensar en qué competencias profesionales deben poseer los bibliotecarios y documentalistas de las bibliotecas de ciencias de la salud en el siglo XXI:

  • Conocimiento de la organización donde se encuentra situada la unidad de información.
  • Conocimiento para administrar los recursos informativos.
  • Conocimientos para administrar los servicios informativos.
  • Uso de las TICs para adquirir, organizar y diseminar información.
  • Conocimientos para comprender y participar en la elaboración y aplicación de las políticas de información.
  • Conocimientos para participar de forma activa en la investigación en el área de información.
  • Desarrollo de capacidades didácticas.
  • Conocimientos para reconocer, localizar, evaluar, organizar y utilizar la información de forma efectiva

Importante también son las competencias personales que posean los bibliotecarios, estas van más allá del conocimiento que se pueda adquirir en una universidad o curso de posgrado, tiene una relación directa con elementos como la personalidad, los valores, las actitudes, pero que en alguna medida la organización puede modificar e incidir directamente para su proyección positiva. Las que mostramos a continuación son propuestas por la SLA:14

Todo profesional de la información:

  • Busca desafíos y capitaliza nuevas oportunidades.
  • Tiene una perspectiva amplia.
  • Comunica efectivamente.
  • Presenta claramente ideas; negocia confiada y persuasivamente.
  • Crea esquemas de colaboración y alianzas.
  • Construye un ambiente de respeto y confianza mutua; respeta y valora la diversidad.
  • Emplea el enfoque de trabajo en equipo; reconoce el balance de colaborar, liderar y seguir
  • Toma riesgos calculados; muestra coraje y tenacidad cuando enfrenta oposición.
  • Planea, antepone y enfoca lo que es crucial.
  • Demuestra planeación en su carrera personal.
  • Piensa con innovación y creativamente; busca oportunidades nuevas o las inventa.
  • Reconoce el valor de las redes profesionales y la planeación de su carrera personal.
  • Balancea trabajo, familia y obligaciones comunitarias.
  • Mantiene flexibilidad y actitud positiva en tiempos de cambio continuo.
  • Celebra logros propios y ajenos.

El Programa de competencias informacionales en salud,22 que proyecta Infomed, propone como alcance deseado y señales de progreso para los profesionales de la información lo siguiente:

Alcance deseado

El especialista de la Biblioteconomía, no es sólo proveedor de fuentes de información, sino un protagonista activo en la transmisión de los motivos y sentimientos de la alfabetización informacional, encauza sus objetivos y estrategias pedagógicas, forma actitudes, capacidades y conocimientos, que posibilitan el desarrollo personal y profesional de los directivos, profesores, estudiantes, trabajadores asistenciales y de la investigación, y fortalece el capital humano de la institución de salud donde presta sus servicios. Su labor no está aislada en el contexto formativo, sino como un eslabón esencial del proceso docente - educativo.

Señales de progreso
Se espera que:
  • Perfeccionen sus conocimientos de información y apliquen las herramientas de Infomed 2.0.
  • Proyecten las estrategias de la alfabetización informacional.
  • Cultiven el desarrollo de la filosofía educacional de la alfabetización informacional.
  • Ejerzan su influencia en los directivos y docentes para la formulación de estrategias conjuntas que fomenten la alfabetización informacional.
Sería positivo:
  • Dominar los nuevos paradigmas pedagógicos de la educación superior.
  • Desarrollar competencias de aprendizaje centrada en el estudiante.
  • Estrechar la colaboración con profesores para lograr un entendimiento mutuo y aumentar el aprendizaje del estudiante.
  • Convertir la biblioteca en el espacio de enseñanza de la filosofía y las herramientas que ofrece la alfabetización informacional para gestionar el conocimiento.
  • Alfabetizar de forma escalonada a los profesionales de la salud que lo requieran.
  • Producir y difundir ejemplos concretos de las ventajas que resultan de la aplicación de la alfabetización informacional.
  • Identificar las oportunidades de colaboración con otras bibliotecas.
  • Explotar con eficiencia los recursos tecnológicos disponibles en las instituciones de salud para lograr los objetivos propuestos.
Sería ideal que lograran:
  • Integrarse al proyecto de creación y operación de la red de aprendizaje de competencias informacionales en salud.
  • Convertirse en líderes e innovadores en su interacción con los directivos, facultades, estudiantes y trabajadores de la salud.
  • Evaluar los resultados de la alfabetización informacional en su institución.

Consideraciones finales

La sociedad de la información, caracterizada por el uso intensivo de las TICs y el aumento exponencial de la información, impone a los bibliotecarios, un cambio en su forma de enfrentar la profesión. De un bibliotecario pasivo, cuidador de libros se convierte en un gestor del conocimiento y constructor de una sociedad mejor. Ha de ser líder y prepararse constantemente para asimilar los cambios que de forma vertiginosa se producen. Los bibliotecarios han de aprender durante toda la vida, para de forma continua transmitir estos conocimientos.

Se impone entonces la necesidad de que desarrollen competencias profesionales y personales que les van a permitir transitar hacia un nuevo modelo de profesional. Los bibliotecarios y documentalistas deben pensar en el pasado con orgullo, porque desde el mismo momento que surgió el conocimiento, fueron cuidadores de tan preciado tesoro, pero deben mirar al futuro con una perspectiva diferente que le incorpora a la profesión funciones mucho más atractivas e interesantes.

Referencias bibliográficas

  1. Declaración de Bávaro. Disponible en: http://www.yachay.com.pe/cumbre/doc3.htm [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  2. Serra E, Ceña M. Las competencias profesionales del bibliotecario documentalista en el siglo XXI. 2004. Disponible en: http://bibliotecnica.upc.es/Rebiun/nova/publicaciones/compe_prof.pdf [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  3. López Jiménez C, Alfonso Sánchez IR. Las bibliotecas a comienzos del siglo XXI. Acimed 2005;13(6). Disponible en:
    http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_6_05/aci07605.htm [Consultado: 24 de agosto del 2007].
  4. Declaración de Alejandría sobre la alfabetización informacional y el aprendizaje a lo largo de la vida. Disponible en: http://www.ifla.org/ [Consultado: 25 de agosto del 2007].
  5. Ortoll Espinet E. Competencia informacional en las ciencias de la salud. Propuesta de un modelo de formación. Tesis Doctoral. Zaragoza: Departamento de Ciencias de la Documentación e Historia de la Ciencia. Universidad de Zaragoza; 2003.
  6. Pinto Molina M. Alfabetizar en información desde la biblioteca universitaria. Clip. Boletín de la SEDIC 2006;45. Disponible en: http://www.ugr.es/~mpinto/ [Consultado: 20 de agosto del 2007].
  7. García Ballesteros MT. Alfabetización informacional en el ámbito sanitario. 2005. Disponible en: http://eprints.rclis.org/archive/00008206/ [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  8. Lau J. Directrices internacionales para la alfabetización informativa. Propuesta IFLA, 2004. Disponible en: http://bivir.uacj.mx/dhi/DoctosNacioInter/Docs/Directrices.pdf [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  9. Palmero F. Motivación: Conducta y proceso. Revista Electrónica de Motivación y Emoción dic 2005;8(20-21). Disponible en: http://reme.uji.es/articulos/numero20/1-palmero/texto.html [Consultado: 22 de agosto del 2007].
  10. Hernández Gómez LC, Hernández Meléndez E. La motivación y el trabajo en equipos. Curso introductorio de dirección en salud. 2004. Disponible en: http://www.sld.cu/sitios/infodir/temas.php?idv=7591 [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  11. Daccach JC. Reingieneria. Documentos Delta 2004. Disponible en: http://www.deltaasesores.com/docum/Reingenieria.html [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  12. Ortoll Espinet E. Competencia Informacional en el contexto de las ciencias de la salud. Disponible en: http://www.redc.cindoc.csic.es/index.php/redc/article/download/153/207 [Consultado: 21 de agosto del 2007].
  13. Ponjuán Dante G. Papel de la colaboración entre líderes de varios sectores para la creación de una cultura informacional. 2002. Disponible en: http://www.nclis.gov/libinter/infolitconf&meet/papers/ponjuanfullpaper.pdf [Consultado: 24 de agosto del 2007].
  14. Gómez Hernández, JA. Gestión de bibliotecas. Bibliotecas especializadas y científicas, Murcia: DM; 2002. Disponible en: http://www.um.es/gtiweb/jgomez/bibesp/intranet/211especializadas2002.pdf [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  15. Fernández Muñoz R. Competencias profesionales del docente en la sociedad del siglo XXI. Disponible en: http://www.uclm.es/PROFESORADO/RICARDO/Cursos/CompetenciaProfesionales.pdf [Consultado: 22 de agosto del 2007].
  16. Aramayo S. La labor profesional de bibliotecarios y documentalistas en el siglo XXI. Biblioteconomia i Documentació 2001;6. Disponible en: http://www.ub.es/biblio/bid/06arama2.htm [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  17. Sonntag G. Resumen de la videoconferencia: Alfabetización Informacional y el rol de la biblioteca. 2007. Disponible en: http://www.una.ac.cr/bibliotecologia/boletinbiblioteca/2007/articulogabrielasonntag.pdf [Consultado: 26 de agosto del 2007].
  18. Calderón A. Competencias en información y entorno tecnológico. 2006. Disponible en: http://observatorio.cnice.mec.es/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=335&newlang=spa [Consultado: 24 de agosto del 2007].
  19. Ortoll Espinet E. Gestión del conocimiento y competencia informacional en el puesto de trabajo. 2003. Disponible en:
    http://www.uoc.edu/dt/20343/index.html [Consultado: 24 de agosto del 2007].
  20. Bertrán JM. Conferencia de la Universidad Menéndez y Pelayo. En: Jornada sobre los Nuevos Avances de la Medicina y sus Repercusiones en la Relación Médico-Paciente; 2005 mayo 4-7; Santander, España. Santander: Universidad Menéndez y Pelayo; 2002.
  21. Abels E, Jones R, Latham J, Magnoni D, Gard Marshall J. Competencias para profesionales de la información del siglo XXI. 2003. Disponible en: www.sla.org/competenciesportal [Consultado: 25 de agosto del 2007].
  22. Alcances deseados. Programa de competencias informacionales en salud. 2007. Disponible en: http://infomed20.sld.cu/wiki/doku.php/objetivos:alfabetizacion_en_informacion:alcances_deseados [Consultado: 26 de agosto del 2007].

Recibido: 15 de octubre del 2007.
Aprobado: 18 de octubre del 2007.
Lic. María de las Mercedes Fernández Valdés. Departamento Metodológico. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed. Calle 27 No. 110 e/ N y M, El Vedado. Plaza de la Revolución. Ciudad de La Habana. Cuba. Correo electrónico: mercy@infomed.sld.cu

1Licenciada en Información Científico -Técnica y Bibliotecología. Departamento Metodológico. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed.
2Máster en Toxicología Clínica. Departamento Metodológico. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed.
3Licenciada en Información Científico -Técnica y Bibliotecología. Biblioteca Médica Nacional. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed.
4
Técnico Medio en Programación para Computadoras. Departamento Metodológico. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed.

Ficha de procesamiento

Términos sugeridos para la indización

Clasificación: Artículo de revisión.

Según DeCS1
CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN; TECNOLOGÏA; ALFABETIZACIÓN; COMPETENCIA PROFESIONAL.
INFORMATION SCIENCES; TECHNOLOGY; ALPHABETIZATION; PROFESSIONAL COMPETENCE. ALFABETIZACION; COMPETENCIA PROFESIONAL.

Según DeCI2
TECNOLOGIA DE LA INFORMACION; ALFABETIZACION.
INFORMATION TECNOLOGY; ALPHABETIZATION.

1BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf


Las Bibliotecas a Comienzo del Siglo XXI

Las bibliotecas a comienzo del siglo XXI

Lic. Caridad López Jiménez1 y MsC. Ileana R. Alfonso Sánchez2

RESUMEN

Se revisan los criterios de diferentes autores sobre las llamadas bibliotecas digitales, electrónicas, híbridas y virtuales con el objetivo de conocer las características que las distinguen. La actual sociedad de la información demanda d e bibliotecarios y profesionales de la información con nuevos conocimientos y habilidades para mejorar su desempeño profesional . Se destaca la importancia de la cooperación entre los países área latinoamericana en materia de información científica y técnica. Finalmente, se trata sobre los c entros de información y conocimiento virtual como modelo de gestión de información en el siglo XXI.

Palabras clave: Bibliotecas, bibliotecas virtuales, bibliotecas electrónicas, bibliotecas digitales, bibliotecas híbridas.


ABSTRACT

The criteria of different authors on the so-called virtual, hybrid, electronic, and digital libraries are reviewed with the objective of knowing the characteristics distinguishing them. The present information society demands librarians and information professionals with new know-how and skills to improve their professional performance. The importance of the cooperation among the Latin American countries in the field of technical and scientific information is emphasized. Finally, the centres of information and virtual knowledge are dealt with as information management models in the 21st century.

Key words : Libraries, virtual libraries, electronic libraries, digital libraries, hybrid libraries.

Copyright: © ECIMED. Contribución de acceso abierto, distribuida bajo los términos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar públicamente y utilizar los resultados del trabajo en la práctica, así como todos sus derivados, sin propósitos comerciales y con licencia idéntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original.

Cita (Vancouver): López Jiménez C, Alfonso Sánchez IR. Las bibliotecas a comienzos del siglo XXI. Acimed 2005;13(6). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_6_05/aci07605.htm Consultado: día/mes/año.

“La información es al conocimiento, lo que la lengua al pensamiento: su forma de expresión"

Dolores Vizcaya Alonso

Las bibliotecas no quedaron exentas de los cambios y transformaciones ocurridas en la segunda mitad del siglo XX, especialmente en la década de los años noventa, con el desarrollo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) y el uso generalizado de Internet; que transformó sus procedimientos y modelos de trabajo. Ello condujo a la aparición de las llamadas bibliotecas electrónicas, digitales y virtuales. Muchos son los autores que tratan de definirlas y caracterizarlas pero dichos términos se emplean indistintamente con diversas acepciones.

Las TIC cambiaron el entorno de trabajo de las bibliotecas y centros de documentación e información respecto al modo de hacer los procesos y prestar los servicios. Junto al avance de las nuevas tecnologías, el bibliotecario o profesional de la información, está llamado a incorporar a su perfil de trabajo nuevas funciones, entre ellas, facilitar el uso de las TIC a aquellos usuarios que por diferentes razones no las manejan. Así surge la concepción del facilitador o gestor de información cuyo desempeño supera al bibliotecario tradicional.

El presente artículo tiene como objetivo revisar los criterios de diferentes especialistas sobre los diferentes tipos de bibliotecas existentes a comienzos del siglo XXI, enfatizar en las funciones del bibliotecario ante los cambios introducidos por las TIC y destacar la importancia de la cooperación técnica en el ámbito de la información científica y técnica en la era de la información y el conocimiento.

BIBLIOTECAS ELECTRÓNICAS, DIGITALES Y VIRTUALES

La definición y diferenciación de los modelos de las modernas bibliotecas continúa siendo motivo de interés para muchos autores. Se ha revisado la literatura referida al tema y encontramos que existen diferentes definiciones y aplicaciones en los conceptos de bibliotecas.

Entre las más conocidas se encuentra la que proporciona Clara López Guzmán , que atribuye a la biblioteca electrónica la ventaja de proporcionar una ágil y correcta administración de materiales que se encuentran disponibles principalmente en papel, y proporciona en formato electrónico los catálogos y listas de colecciones que se encuentran físicamente dentro de un edificio. En el caso de las bibliotecas digitales, ella considera que son generalmente pequeñas y especializadas, sus colecciones son limitadas y almacenan acervos y contenidos digitalizados en diferentes formatos electrónicos, por lo que los originales impresos pierden su supremacía. 1

La opinión de López Guzmán establece diferencias entre la biblioteca electrónica y la digital, porque supone que las electrónicas limitan sus servicios sólo a los catálogos y bases de datos en formato electrónico que sirven al usuario para localizar en el fondo pasivo un documento en formato impreso, mientras que las bibliotecas digitales contemplan la digitalización de textos completos con servicios de información de la propia institución, tanto generada en ésta o como producto de la digitalización de las colecciones impresas existentes en su fondo bibliográfico y también proveen el acceso a otros servicios externos.

Del mismo modo, otros autores no establecen diferencias y coinciden en que, una biblioteca digital es aquella que cuenta con sus colecciones principalmente digitalizadas a las que los usuarios pueden acceder de forma automatizada; muchos hasta consideran que las bibliotecas digitales son esencialmente bibliotecas electrónicas y que son sólo una continuación de su desarrollo, que evolucionaron con la introducción de elementos digitales. Esto supone que no existan diferencias y constituya sólo un problema de denominación. 2-3

Tony Lozano , en su articulo titulado: “ La gestión del cambio en las bibliotecas electrónicas ” afirma: " El concepto de la biblioteca digital (biblioteca electrónica o virtual, como también se le conoce) no es algo nuevo en cierto sentido porque hace bastante tiempo que varios autores nos hablaron de su llegada. Aunque si pensamos que la biblioteca abarca no sólo datos sino también herramientas de navegación, sistemas de metadatos como, por ejemplo, los catálogos, además de personal cualificado y un entorno adecuado, puede decirse que la biblioteca virtual está aún en sus inicios. Quizás acabamos de empezar y además no tenemos una idea clara de a dónde vamos". 4

Lozano realiza, en su artículo, un detallado análisis sobre los problemas de gestión a mediano plazo, relacionados con la puesta en marcha de las bibliotecas digitales. Esta valoración, aunque resulta valiosa, porque su análisis recorre desde la aparición de los sistemas de información automatizada en la década del setenta hasta la actualidad, no establece diferencias entre los distintos tipos de bibliotecas, más bien las define como una misma entidad. 4

Regine Schmolling también habla indistintamente sobre los tres términos sin establecer diferencias cuando cita lo siguiente: "Bibliotecas digitales según el uso de los términos en Alemania son colecciones de datos electrónicos (digitales), que se encuentran en posesión de una biblioteca de una región o se editan por la biblioteca real". 5

Para esta autora, las bibliotecas digitales no sólo ponen a disposición de sus lectores enlaces a recursos electrónicos y las compara con el ejemplo de una biblioteca virtual, sino que afirma que también ofrecen colecciones de datos electrónicos o digitales, que se encuentran en posesión de una biblioteca de una región o se controlan o editan por la biblioteca real. Como puede apreciarse, tampoco establecen diferencias marcadas entre unas y otras; además, también utiliza los términos biblioteca electrónica, digital y virtual indistintamente. 5

Ángela María Arango en su artículo titulado: " Un breve paseo por la biblioteca digital " establece que, entre las varias definiciones revisadas sobre el concepto de biblioteca digital, la más acertada es la que se publica en la Web del Digital Library Project, que proviene del Santa Fe Workshop on Distributed Knowledge Work Environments y dice lo siguiente:

“El concepto de biblioteca digital no es únicamente el equivalente de repertorios digitalizados con métodos de gestión de la información. Es más bien, un entorno donde se reúnen colecciones, servicios y personal que favorece el ciclo completo de la creación, difusión, uso y preservación de los datos, para la información y el conocimiento". 6

Cristina Faba y María Victoria Nuño escriben sobre el problema de la ambigüedad de conceptos y plantean: "Durante mucho tiempo, las nociones: biblioteca virtual, digital, híbrida, etcétera, fueron y son tan ambiguas como la mayoría de los conceptos relacionados con las tecnologías de la información. Como prueba de ello, observamos, por una parte, la variedad de calificativos que aún coexisten para hacer referencia a esta realidad: biblioteca digital, virtual, electrónica, híbrida, abierta, pasarela, sin fronteras, etcétera; y, por otra, los diferentes significados atribuidos a este concepto, que van desde la digitalización de colecciones e informatización de bibliotecas tradicionales hasta la publicación electrónica de cualquier texto”. 7

Es de destacar que estas autoras reconocen que existe un problema relacionado con la ambigüedad de conceptos y calificativos e incluyen en su artículo una tabla de definiciones para los diferentes tipos de bibliotecas.

Ellas señalan que las bibliotecas electrónicas cuentan con sistemas de automatización que les permiten una ágil y correcta administración de los materiales que resguardan, principalmente en papel. Además, tienen sistemas de telecomunicaciones para acceder a su información, en formato electrónico, de manera remota o local. Proporcionan principalmente catálogos y listas de las colecciones que se encuentran físicamente dentro de un edificio. Permiten también acceder a bancos de información en formato electrónico. Este tipo de bibliotecas incluye los catálogos automatizados de bibliotecas tradicionales.

Según Faba y Nuño , la biblioteca digital es un servicio de información/biblioteca localizado en un espacio, sea virtual o físico, o en una combinación de ambos, en el que una proporción significativa de fuentes disponibles para el usuario existe sólo en forma digital. "El concepto de biblioteca digital no es únicamente el equivalente de repertorios digitalizados con métodos de gestión de la información. Es más bien un entorno donde se reúnen colecciones, servicios, y personal que favorece el ciclo completo de la creación, difusión, uso y preservación de los datos, para la información y el conocimiento". 7

Las mismas autoras consideran que la expresión “biblioteca virtual” se utiliza para describir colecciones de recursos web. En ellas, se hace uso de la realidad virtual para mostrar una interfaz y emular un ambiente que sitúe al usuario dentro de una biblioteca tradicional. Utilizan la más alta tecnología multimedia y pueden guiar al usuario por diferentes sistemas para encontrar colecciones en diferentes sitios, conectados mediante sistemas de cómputo y telecomunicaciones. Añade valor a la biblioteca digital. Se implementándola con servicios bibliotecarios y documentales, en los cuales interviene, de forma constante el elemento humano, que ayuda y complementa la acción del usuario, para ofrecerles estos servicios de forma virtual (a distancia), y que aprovecha la respuesta virtual de los usuarios para organizar la información y los contenidos que éste necesita, o para darle las herramientas necesarias para obtener información. 7

Si se consideran las definiciones que presentan Faba y Nuño , observamos que no está nada clara la diferencia conceptual entre las diversas expresiones. En numerosas ocasiones, la locución “biblioteca digital” es considerada sinónimo de electrónica, virtual, e incluso de híbrida.

Faba y Nuño finalmente definen la biblioteca virtual (BV) como aquella que presta sus servicios por medio de la red, siendo un hecho que las actuales BV prestan sus servicios fundamentalmente mediante el Web. 7

También, se observa que, en los últimos años, han existido diferentes tendencias en cuanto a la denominación de las bibliotecas según la región. 8 En Estados Unidos, México y Canadá tienden a llamarlas bibliotecas digitales, en Europa, específicamente en el Reino Unido, la tendencia es a denominarlas bibliotecas electrónicas y en España, Brasil y Argentina utilizan el término biblioteca virtual para una misma entidad.

Regine Schmolling plantea que: "para frecuentar una biblioteca real el lector tiene que conocer la dirección y el horario para tener acceso. Para frecuentar una biblioteca virtual, el lector necesita una computadora (en la biblioteca o en casa) y una conexión al "World Wide Web". 5 Aunque la cantidad de usuarios de Internet aumente cada día, entre los habitantes de los diferentes continentes existen grandes diferencias en materia de acceso.

Para esta autora, "La biblioteca virtual colecciona datos electrónicos, los ordena y los ofrece al lector. Mientras que la biblioteca real posee los medios de información (libros, revistas), una biblioteca virtual hace referencia a informaciones que están desperdigadas por todas partes del mundo. Como el editor de una biblioteca virtual no posee necesariamente la información particular, no es responsable de los contenidos de las páginas con las que se enlaza.

Herrero Solanas , por su parte, afirma que una biblioteca virtual es una biblioteca que no tiene existencia física. La totalidad de la información se encuentra en formato electrónico y se prescinde totalmente del acervo, aunque este pueda existir en la realidad. El usuario tiene la ilusión de estar físicamente dentro de la biblioteca, ilusión que se obtiene mediante una simulación de la realidad. 9

Las ventajas que ofrece la biblioteca virtual se basan en la premisa de que todos los usuarios tienen las mismas posibilidades de acceso a los recursos de la biblioteca, independientemente de las coordenadas espaciales y temporales del usuario, porque es un servicio permanente al que se puede acceder desde cualquier parte y a cualquier hora; además de poder utilizarse al mismo tiempo por varios usuarios y, a la vez, de manera interactiva. 2

De esta forma, se crea una comunidad virtual a la que se posibilita acceder a todos los servicios tradicionales de la biblioteca presencial y disponer de toda una serie de servicios adicionales derivados del diseño de la biblioteca digital. Una biblioteca digital ofrece todos los servicios necesarios de forma remota y coloca a disposición de los usuarios, servicios tradicionales y herramientas adecuadas a sus particularidades. 2

Otros autores como MY Collier y K Arnol consideran que la biblioteca digital y virtual es una misma cosa: un conjunto controlado de materiales multimedia en formato digital, concebido para el beneficio de sus usuarios, estructurado de forma que facilite el acceso a sus contenidos y equipado con ayudas a la navegación en la red mundial. 10

Deyanira Sequeira señala que la biblioteca virtual abarca algo más que la digital, esta última no tiene connotaciones espaciales. Refiere que la primera usa el ciberespacio para encontrar las colecciones digitalizadas. La biblioteca virtual se relaciona estrechamente con el acceso a redes y el uso de punteros que guían a diversas colecciones y recursos. 11

Es por ello, que algunos consideran que la biblioteca virtual es la que más se diferencia de las demás, alegan que al no tener colección impresa ni edificio, se crean a partir de documentos digitalizados y sitios de Internet pero sin dejar de atender la selección y adquisición, el procesamiento analítico sintético de la información, su organización y los servicios. Mientras que la biblioteca electrónica y digital no son más que bibliotecas con un determinado grado de desarrollo en respuesta al desarrollo tecnológico. 2

Karla Vanessa Bonilla , considera que la clave del éxito de la biblioteca virtual radica en tres aspectos fundamentales: las satisfacción de las necesidades de información y comunicación, la solución del espacio físico unido a la posibilidad de mantener una colección actualizada con amplia cobertura temática y, por último, la generación de nuevos servicios y productos. 12 Esta autora ofrece una panorámica de la situación generada por el uso y manejo de la información electrónica mediante la biblioteca virtual, considera que este modelo quedó corto en el contexto de la prestación de servicios y propone uno nuevo para la biblioteca virtual, que representa la posibilidad de utilizar el conocimiento disponible en diferentes partes del mundo, sea con el objetivo de aplicarlo o transformarlo, con la garantía de un rápido acceso y amplia cobertura temática, la masificación de la información, que abre un nuevo tipo de creación, los centros de información y conocimiento virtual.

Se presenta el caso del Centro de Información y Conocimiento Virtual de la Universidad de Delft en Holanda (VKC), edificado sobre una plataforma tecnológica que permite tener como componentes básicos: la red local Intranet y conexión permanente a Internet, acceso a catálogos y bases de datos y una colección digital. Se hace una breve descripción del proyecto VKC y se destaca que el conocimiento es la base del proceso de transferencia de información. 12

Constituye consulta obligada el libro publicado por BIREME, en ocasión del Congreso Regional de Información en Ciencias de la Salud, CRICS IV celebrado en San José, Costa Rica, en 1998, donde se plantea que la Biblioteca Virtual de Salud (BVS) es vista como la base distribuida del conocimiento científico y técnico en salud, registrado, organizado y almacenado en formato electrónico en los países que componen el Sistema Regional de Información en Ciencias de la Salud. Esta información, se encuentra accesible de forma universal en Internet y de modo compatible con las bases internacionales. Las fuentes de información básicas de la BVS se enriquecen con nuevos productos y servicios de información con valor agregado, a fin de atender más eficientemente las necesidades de información de usuarios. 13

En nuestra opinión, el modelo de la Biblioteca Delft de Holanda no difiera del modelo de Biblioteca Virtual de Salud (BVS) presentado por BIREME (Centro Latinoamericano de Información en Ciencias de la Salud) para las bibliotecas y los centros de documentación de los países de la región de las Américas en ocasión del IV CRICS.

Las ventajas de ambos proyectos son las mismas, la principal, la incorporación de nuevos productos y servicios.

Las desventajas del proyecto tampoco se diferencian de las planteadas por otros proyectos, el insuficiente presupuesto para el mantenimiento de la información científico técnica, la necesidad de programas de capacitación para bibliotecarios y la complejidad del sistema para los usuarios.

Es cierto que los centros de información y conocimiento virtual representan un reto para los países de Latinoamérica, debido a la infraestructura tecnológica que requieren para la transferencia de la información.

Realmente existen diferencias entre el desarrollo de nuestros procesos de comunicación con relación a Europa, pero no deja de resultar un modelo a considerar para las organizaciones internacionales con significativo avance tecnológico. 12,14-15

Precisamente, en atención a las diferencias de desarrollo existentes, es que se considera real el modelo de biblioteca híbrida, sea o no un término acuñado o reconocido. A continuación, expondremos nuestros criterios.

Bibliotecas híbridas

Es un modelo de biblioteca en el que el usuario, desde una interfase vía Web y por medio de páginas o pantallas, puede acceder a los recursos digitales, representados en siete bloques: 7

• Pasarela a Internet.

• Fuentes primarias: revistas electrónicas, materiales digitalizados en el propio centro, literatura gris.

• Fuentes secundarias: bases de datos, CD-ROM.

• Catálogos: OPACS locales, catálogos de consorcios.

• Acceso a editoriales y librerías.

• Intermediarios comerciales: agentes de suscripción, host.

• Servicios de información en tiempo real: medios de comunicación.

A este tipo de biblioteca también se le denomina pasarela porque suministra un entorno y unos servicios parcialmente físicos y virtuales. Se posesiona entre la convencional y la digital, donde las fuentes de información electrónica e impresa se utilizan conjuntamente. Conjuga formatos electrónicos e impresos reunidos en un servicio de información integrado al que se accede mediante una combinación de pasarelas electrónicas locales y remotas. 7

Muchas de las bibliotecas actuales son híbridas, así es común hallar bibliotecas con colecciones y servicios tradicionales, en las que existen algunas funciones automatizadas, emplean las tecnologías de información y disponen de una parte de su colección en forma digital. 2

Villa y Alfonso plantean que "Una biblioteca híbrida conjuga elementos de la biblioteca tradicional y la electrónica, en el área de la salud; aún la gran mayoría de ellas, conserva el tradicional espacio físico con su acervo". "El eLib del Reino Unido es un programa de bibliotecas electrónicas que ha acuñado el término "biblioteca híbrida" para cubrir servicios que unen las funciones de la biblioteca tradicional con aquellos servicios de la biblioteca electrónica, digital o virtual". 8

En nuestra opinión, la biblioteca híbrida resulta un modelo a considerar. Aunque algunos la consideren en desuso,16 apreciamos que tiene especial importancia en la etapa actual, porque constituye una realidad como modelo de transición.

Una biblioteca híbrida permite combinar productos y servicios electrónicos, digitales y virtuales con los tradicionales productos y servicios impresos, mantiene el espacio físico, sin cambiar la estructura de la biblioteca.

En la etapa de transición de lo tradicional a lo virtual, las bibliotecas híbridas constituyen una realidad, por diferentes razones, que pueden ir desde la toma de decisiones para la adopción de nuevas tecnologías hasta razones de política institucional o económicas.

En muchas instituciones existen documentos que por diferentes motivos permanecerán un tiempo sin digitalizarse; sin embargo, no perderán su valor y coexistirán como parte del acervo.

Es preciso reconocer que el proceso de digitalización de documentos es una tarea que no se realiza de un día para otro, sobre todo, si el tamaño de la colección es grande. Este proceso requiere algunos requisitos y es necesario disponer de recursos humanos, disponer del equipamiento necesario y analizar los costos.

Por otra parte, no se debe ignorar los problemas relacionados con la llamada brecha, analfabetismo o pobreza digital, un problema no resuelto y que separa a las personas, estados, países y regiones en el uso de las TIC. 16 Estas desigualdades no pueden resolverse a corto plazo, ellas no dependen sólo de factores tecnológicos sino también de factores socioeconómicos, políticos y culturales.

Como se sabe, no todas las personas tienen a su alcance las posibilidades de acceso remoto y aún cuando las tuvieran no saben cómo utilizarlas; por tanto, será necesario auxiliarlas en el manejo de las tecnologías y establecer planes y programas para capacitarlas.

En las bibliotecas híbridas, los bibliotecarios serán una suerte de intermediarios entre los usuarios y la información. Precisamente, esta etapa de transición, de lo tradicional a lo virtual, corresponde a los bibliotecarios como facilitadores o gestores de información apoyar a los usuarios a conocer el manejo de las TIC.

A pesar de las ambigüedades existentes al la hora de distinguir los distintos modelos de bibliotecas, pueden identificarse ciertas diferencias entre ellas (tabla 1).

Tabla 1. Comparación de los principales tipos de bibliotecas

Biblioteca electrónica

Biblioteca digital

Biblioteca virtual

Biblioteca híbrida

Ágilidad y correcta administración de materiales

Generalmente pequeñas y especializadas.

Red cooperativa de instituciones y personas que comparten un mismo propósito.

Modelo de transición de lo convencional a lo virtual

Servicio limitado a catálogos, bases de datos y listas de colecciones.

Integrada básicamente por textos completos generados en la propia institución o digitalizados.

Red de fuentes y servicios de información disponibles en Internet.

Entorno y servicios conjuntamente físicos y virtuales.

Documentos en edificio y resguardados en papel

Los documentos digitalizados se almacenan en CD o en servidores.

Guía al usuario para encontrar colecciones, nuevos productos y servicios

Información electrónica e impresa

Horario limitado.

Su entorno comprende colecciones, servicios y personal.

Satisface necesidades de información y comunicación

Conserva espacio físico y acervo

Utiliza el mismo local que la biblioteca tradicional

Horario de la biblioteca, en CD-ROM o disponible 24 horas por medio de la red.

Disponible 24 horas.

Parte de su colección está en formato digital

Tiende a ser sustituida por las bibliotecas digitales y virtuales.

Facilitan a los usuarios el acceso a textos completos.

Soluciona espacios físicos.

El bibliotecario es intermediario entre los usuarios y las nuevas tecnologías.

COOPERACIÓN TÉCNICA

En el siglo XXI, el trabajo relacionado con las bibliotecas y centros de documentación demanda una mayor cooperación entre los países. Se hace necesario el trabajo de manera colectiva porque, en algunos casos, las bibliotecas no transcienden las fronteras de sus países y en otros, sólo se agrupan instituciones de un mismo continente. 12,14-15,17

Los principales organismos internacionales, especialmente los de Naciones Unidas, prestan especial importancia a este asunto y lo incluyen en sus agendas de trabajo.

Según Merlo Vega , es precisamente en la información uno de los campos que más se ha desarrollado la cooperación entre los países. 18 Numerosos proyectos relacionados con las bibliotecas se desarrollan fundamentalmente entre Europa y América, gracias a las organizaciones intercontinentales y los esfuerzos que realizan la International Federation Library Association (IFLA) y la International Federation of Documentation (FID), que son las dos organizaciones internacionales más importantes para el área de las bibliotecas y la documentación. 12

El tema de la cooperación en las sociedades y grupos en el área de América Latina y el Caribe se introdujo por BIREME con el objetivo de colocar la información científico-técnica extranjera y nacional al alcance de la comunidad de profesionales de la salud existente en los países de la región para contribuir al desarrollo de la investigación, la educación y los cuidados en salud en la región.

La BVS busca apoyo mundial con el fin de conseguir que de las organizaciones internacionales contemplen este espacio privilegiado para la convergencia de la cooperación internacional.

Este esfuerzo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el propósito de lograr, en este siglo, la adopción completa de este modelo para Latinoamérica y el Caribe, y por ello se convocaron otras organizaciones internacionales a orientar sus actividades de información a la BVS. 19-20

El siglo XXI ha comenzado con el tema de las bibliotecas, la información y el conocimiento y se dice que el profesional de la información será un gerente del conocimiento en la red. 21 Sin embargo, sólo aquellas sociedades capaces de garantizar a sus ciudadanos el acceso a las fuentes del conocimiento y la cultura podrán afrontar con éxito los retos del futuro y superar la brecha digital.

Este acceso deberá generalizarse y hacerse equitativo, porque de lo contrario se correrá el riesgo de que sólo los sectores sociales con recursos económicos puedan disponer de la información que las nuevas tecnologías hacen accesible.

El uso de Internet y otras tecnologías emergentes, en el mejor de los casos pueden ampliar o reproducir las brechas sociales que existen en Latinoamérica. El mayor desafío consiste en extender el acceso a las nuevas tecnologías al sector de la población con medios económicos más limitados, aquellos que se encuentran en los segmentos económicos medio y bajo. Si las tecnologías de la información y de la comunicación van a funcionar como herramientas que puedan estimular la equidad, la prosperidad y la democracia, las naciones tendrán la obligación de ofrecer a todos sus ciudadanos oportunidades de acceso a los productos y servicios tecnológicos. 22

José Merlo considera que "Las nuevas tecnologías propiciaron un cambio de paradigma por el valor que el conocimiento tiene en la sociedad de la información; en el contexto económico, el conocimiento es esencial para la competencia y cambiar la visión del mundo".18

En la era de la sociedad de la información y el conocimiento, las bibliotecas pasan a ser centros de gestión del conocimiento, donde el recurso más importante en el sistema de la economía del conocimiento es el individuo que controla el conocimiento.

Tang Shanhong , en la 66 Conferencia de IFLA, celebrada en Jerusalén, Israel, en agosto del 2000, expuso: "Las funciones convencionales de una biblioteca son reunir, procesar, difundir, almacenar y usar la información documental para dar servicio a la sociedad. En la era de la economía del conocimiento, la biblioteca se convertirá en el tesoro del conocimiento humano, participará en la innovación del conocimiento y será un eslabón importante en la cadena de innovación del conocimiento. En el siglo XXI, la biblioteca tendrá que hacer frente inevitablemente al nuevo tema de la gestión del conocimiento". 17

Este proceso de transformación lleva implícito un nuevo modelo de biblioteca virtual denominado “Centros de información y conocimiento virtual” como componente de apoyo para el desarrollo de los procesos de enseñanza e investigación, una nueva estrategia de transferencia de información y comunicación para los servicios de información científica y técnica, con el uso máximo de las TIC". 12

Los centros virtuales de información y conocimiento incluyen las comunidades virtuales como espacio para compartir conocimientos y el aprendizaje.

Gracias a Internet, se ha facilitado la incorporación de las comunidades virtuales como canal de comunicación científico, social y educativo. Éstas presentan una función muy importante en las organizaciones basadas en el conocimiento y generalmente, se forman para realizar proyectos de supervivencia, para que la organización se mantenga competitiva. 23

Estas comunidades, formadas por grupos de personas, sin estar ubicadas en una misma región geográfica, pueden encontrarse en diferentes horarios y espacios físicos mediante las TIC, partir Internet y las intranets.

Las comunidades deben apoyarse en los profesionales de la información, que actúan como gestores del conocimiento y se deberán integrar a los equipos de trabajo desde sus inicios. 21

La labor principal del profesional de la información en este espacio, es servir de apoyo y facilitador a las comunidades virtuales en las organizaciones, servir de consultores y adiestradores, así como proporcionar asesoría y asistencia en la selección y uso de los recursos de conocimiento.

Existen otras competencias que estos profesionales deben dominar para ejercer su labor adecuadamente en ambientes virtuales de colaboración en red, por lo que deben capacitarse en cursos de gerencia del conocimiento.

Es por ello que Tony Lozano se refiere precisamente a función de los profesionales de la información cuando dice que: “tal vez lo más crítico sea asegurar que exista personal preparado para hacer frente a los nuevos retos de los servicios electrónicos, ello implicará analizar cada función dentro del servicio y preguntarse si es adecuado continuar trabajando de esta forma o existen otras alternativas que nos ayudarán a lograr el objetivo estratégico propuesto. Estamos en un periodo de cambios rápidos, y el personal dedicado los servicios bibliotecarios necesitará replantearse sus funciones debido a que la biblioteca del futuro se interesará tanto en añadir valor a los recursos de información como ofrecer apoyo a los usuarios. Estos serán los enormes retos a los que deberemos hacer frente, si queremos encontrar nuestro lugar en la sociedad del conocimiento”. 4

Es indudable que las actividades que desarrolla el profesional de la información han cambiado conforme el entorno y que seguirán experimentado transformaciones con el correr de los años, debido a la adopción de nuevas tecnologías y a la demanda de nuevos modelos de servicios. 24

El quehacer del bibliotecario se ha sofisticado, se ha ampliado su ámbito laboral y la temática de sus investigaciones; se ha enriquecido y fortalecido la manera de asistir a los usuarios en las tareas de distribución y circulación del conocimiento, como un eslabón importante dentro del proceso de producción del conocimiento científico, humanístico y tecnológico. 25

Resulta imprescindible que el profesional de la información se mantenga constantemente actualizado, a fin de hacer propias nuevas aptitudes y habilidades, y pueda además orientar al usuario y ayudarlo a desenvolverse en el ciberespacio.

Para la formación profesional del bibliotecario, en pregrado como en posgrado, se deben considerar los modelos educativos de esta época, constituidos por las relaciones entre conocimientos, habilidades, prácticas y aptitudes con el fin de lograr profesionales emprendedores que asuman su responsabilidad, que sean creativos y también flexibles en su desempeño laboral.

Se considera que el bibliotecario, documentalista o gestor de información ante este reto debe centrar su trabajo en organizar y generar información, crear servicios acordes a las necesidades de cada tipo de usuario y adiestrarle en el uso de las nuevas herramientas y recursos disponibles de manera que supere las barreras tecnológicas en el uso de la información. 26

El profesional de la información se verá precisado, cada vez más, a desarrollarse en un ambiente relacionado con las tecnologías propias de la información y la comunicación, manejar sistemas de búsqueda y recuperación de información, tener un amplio conocimiento de los lenguajes de búsqueda informativa y naturales, por lo que deberá disponer de conocimientos lingüísticos.

La biblioteca del futuro exige un profesional muy calificado, de alto nivel de especialización, para quien la actualización es una obligación de rutina. Este profesional está obligado a ser un líder en el uso de las TIC y deberá tener vocación para impulsar su desarrollo.

CONCLUSIONES

• Existen diferentes criterios entre los autores para denominar las bibliotecas electrónicas, digitales y virtuales. En nuestra opinión, cada una tiene sus características propias que las distinguen de las demás.

• La denominación de biblioteca híbrida es la más adecuada en la transición de lo tradicional a lo virtual, porque sin renunciar a los documentos impresos transita de lo digital o lo virtual.

• El surgimiento de las TIC ha cambiado el entorno de trabajo de las biblioteca pero sólo en las maneras de hacer los procesos y servicios, porque la esencia de la actividad científica informativa es la misma, sus etapas: recolección, análisis, procesamiento, búsqueda y recuperación, diseminación y uso de la información, se cumplen de igual modo en las modernas bibliotecas del siglo XXI que en las bibliotecas tradicionales.

• En los llamados centros virtuales de información o centros de información y conocimiento, la gerencia de información adquiere mayor relevancia y el proceso de transferencia de información y conocimiento facilita el diálogo directo entre el docente y el estudiante, así como entre los propios investigadores. Esto representa un significativo avance tecnológico en el proceso de comunicación y gestión de información.

• El modelo de BVS que propone BIREME no difiere del modelo diseñado en Europa para los centros virtuales de información.

• La cooperación demanda un esfuerzo consciente y de buena voluntad. BIREME ha estimulado el trabajo cooperativo en los países de la región de Latinoamérica y el Caribe.

• El documento virtual no dejará al lado el impreso, por lo que ambos coexistirán por mucho tiempo. El papel del bibliotecario será garantizar esta coexistencia entre lo tradicional y lo moderno.

• En el siglo XXI, el bibliotecario debe superarse constantemente, si desea prestigiar y hacer valer su profesión. Necesita agregar conocimientos y habilidades a su perfil profesional porque además de bibliotecario o referencista, ha pasado a ser facilitador o gestor de información, formador de usuarios y educador. Está llamado a colaborar con sus conocimientos y ayudar a la sociedad a vencer las desigualdades que enfrenta ante la llamada brecha digital.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. López C. Modelo para el desarrollo de bibliotecas digitales especializadas. ACIMED 2003:(10):6. Disponible en: http://www.bibliodgsca.unam.mx/ [Consultado: 2 de abril del 2005].
  2. Sánchez M, Vega J. Bibliotecas electrónicas, digitales y virtuales: tres entidades por definir. ACIMED 2002;10(6). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol10_6_02/aci05602.htm [Consultado: 2 de abril del 2005].
  3. Rodríguez ML. Consideraciones generales para la creación de una biblioteca virtual en el área de la salud. ACIMED 2003;10(6). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol10_6_02/aci01602.htm [Consultado: 2 de abril del 2005].
  4. Lozano T. La gestión del cambio en las bibliotecas electrónicas. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios 2002;(69):49-56. Disponible en: http://www.aab.es/pdfs/baab69/69a4.pdf [Consultado: 2 de abril del 2005].
  5. Schmolling R. Las bibliotecas virtuales en Alemania, conexiones entre el saber, la información y la técnica. Disponible en: http://www.t u -dresden.de/slub/ [Consultado: 10 de mayo del 2005].
  6. Arango AM. El relato digital. Disponible en: http : //ww w .javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Facultad/sociales_virtual/publi c a ciones/rel a to d igital/r_digit a l/bibliografia/virtual/arango-completo.htm [Consultado: 12 de mayo del 2005]
  7. Faba C, Nuño MV. La nueva gestión en las bibliotecas virtuales. Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios 2004; (74). Disponible en: http://www.aab.es/pdfs/baab74/74a2.pdf [Consultado: 12 de mayo del 2005].
  8. Villa H, Alfonso IR. Biblioteca híbrida: el bibliotecario en medio del tránsito de lo tradicional a lo moderno. ACIMED 2005:13(2). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_2_05/aci05205.htm [Consultado: 22de mayo del 2005].
  9. Herrero S. Bibliotecas y bases de datos. Disponible en: http:// www.rim.unam.mx/CONGVIR/MAT/Mesa2/LENNI/Lenni61.htm [Consultado: 2 de abril de 2005].
  10. Collier M, Arnol K. Electronic Library and visual information research. París: UNESCO, 1997.
  11. Sequeira D. Bibliotecas y archivos virtuales. San José: Universidad San José; 2000. p.9.
  12. Bonilla KV. De la biblioteca virtual hacia centros de información y conocimiento virtual: Estudio de caso de la Universidad Técnica de Delft. Disponible en: htt p ://www.ues.edu.sv/ccbes/boletin8/delft.pdf [Consultado: 8 de mayo del 2005].
  13. Packer AL, Castro E ed. Biblioteca Virtual en Salud. Disponible en: http://www.bireme.br/bvs/por/entresp.htm [Consultado: 10 de mayo del 2005].
  14. Pellegrini A. Inequidades de acceso a la información e inequidade) Rev Panam Salud Publica 2002 mayo/jun 11(5-6). Disponible en: http://bvs.insp.mx/componen/svirtual/calidad/calidad/03032004.pdf [Consultado: 9 de junio del 2005].
  15. Taruhn R, Abdala CVM. Desarrollo cooperativo de colecciones de publicaciones periódicas sobre salud en América Latina y el Caribe. World Library and Information Congreso: 70th IFLA General Conference and Council, 2004 August 22-27; Buenos Aires, Argentina. Disponible en: http://www.ifla.org/IV/ifla70/papers/030s_trans-Taruhn_Abdala.pdf [Consultado: 10 de junio del 2005].
  16. Cabrera AM, Coutín A. Las bibliotecas digitales. Parte I. Consideraciones teóricas ACIMED 2005; 13(2). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_2_05/aci04_05.htm [Consultado: 16 de junio del 2005].
  17. Shanhong T. Gestión del conocimiento en las bibliotecas del siglo XXI. 66th IFLA Council and General Conference. 2000 August 13-18 Jerusalem, Israel. Disponible en: www.ifla.org/IV/ifla66/papers/057-110s.htm [Consultado: 2 de abril del 2005].
  18. Merlo JA. Panorama de las organizaciones bibliotecarias y documentales internacionales. Asociación Asturiana de Bibliotecarios, Archiveros, Documentalistas y Museólogos. 1998;(3-4):23-31. Disponible en: http://exlibris.usal.es/merlo/escritos/pdf/internac.pdf [Consultado: 8 de abril del 2005].
  19. Packer AL. La Biblioteca Virtual de Salud y la Remodelación del Flujo de Información Científica y Técnica de Salud en América Latina y el Caribe. XXXV Reunión del Comité Asesor de Investigaciones en Salud. 2000 julio 17 – 19, La Habana, Cuba.
  20. Pellegrini Filho A. La cooperación técnica entre países en información en ciencias de la salud. Disponible en: http://www.bireme.br/bvs/por/pdf/epeleg.pdf [Consultado: 16 de junio del 2005].
  21. Figueras C . El profesional de la información como gerente del conocimiento en red (GCr): Sus funciones en las comunidades virtuales de práctica y su desarrollo profesional. Simbiosis 2004:1(2). Disponible en: http://simbiosis.uprrp.edu/Figueras.htm [Consultado: 16 de mayo del 2005].
  22. Rodrigues RJ. e-Salud en Latinoamérica y el Caribe: tendencias y temas emergentes. Washington (D.C): OPS; 2003. p.180.
  23. Sánchez MV, Saorín T. Las comunidades virtuales y los portales como escenarios de gestión documental y difusión de información. Disponible en: http://eprints.rclis.org/archive/00002785/01/a12comvirtuales.pdf [Consultado: 16 de junio de 2005].
  24. El nuevo rol de la biblioteca en los entornos virtuales. Disponible en : http://www.cuadernoscervantes.com/multi_34_papelbiblio.html [Consultado: 8 de abril de 2005]
  25. Allendez PM. El impacto de las nuevas tecnologías en la competencia laboral del bibliotecario en el siglo XXI. Disponible en: http://eprints.rclis.org/archive/00002242/01/2004_005.pdf [Consultado: 8 de abril del 2005].
  26. Pérez A, Serrano J, Enrech M, Soler N. Bibliotecas y centros de documentación virtuales en la nueva era de la sociedad de la información: La Biblioteca Virtual de la UOC. Disponible en : http://cvc.cervantes.es/obref/formacion_virtual/edicion_digital/perez.htm [Consultado: 2 de abril del 2005].

Recibido: 26 de octubre del 2005.
Aprobado: 14 de noviembre del 2005.

1-Licenciada en Información Científico -Técnica y Bibliotecología. Centro de Documentación. Oficina Panamericana de la Salud-Cuba (OPS).
2-Máster en Informática Médica. Profesor Auxiliar. Docencia e Investigaciones. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed.

MsC. Ileana R. Alfonso Sánchez . Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed. Calle 27 No. 110 e/ N y M, El Vedado. Plaza de la Revolución. Ciudad de La Habana. Cuba. Correo electrónico: ileana@infomed.sld.cu


Ficha de procesamiento

Clasificación: Artículo de revisión.

Términos sugeridos para la indización

Según DeCS 1

AUTOMATIZACIÓN DE BIBLIOTECAS.

LIBRARY AUTOMATION.

Según DeCI 2

BIBLIOTECAS ELECTRÓNICAS; BIBLIOTECAS DIGITALES; BIBLIOTECA VIRTUALES; BIBLIOTECARIOS; COOPERACIÓN ENTRE BIBLIOTECAS.

ELECTRONIC LIBRARIES; DIGITAL LIBRARIES; VIRTUAL LIBRARIES; LIBRARIANS;

LIBRARIS COOPERATION.

1 BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.

Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm

2 Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf


El Bibliotecario del Siglo XXI

El bibliotecario del siglo XXI*

Oscar Saavedra Fernández1

La sociedad de la información

  • En los últimos 30 años, se ha producido más información que en los 500 anteriores.
  • Mientras la población humana se ha duplicado cada 50 años, el número de científicos lo ha hecho cada 15.
  • El volumen total de información científico-técnica se duplica cada 5 años.
  • El 90 % de los científicos que han existido históricamente viven actualmente
  • El 75 % de la información disponible hoy se generó en los últimos 20 años.
  • La información existente se duplica cada 5 años; y para el año 2010 lo hará cada 72 días.
  • La eficiencia de las unidades centrales de procesamiento se duplica cada 18 a 24 meses. Así se cumple la ley de Moore.
  • El ancho de banda se duplica cada 9 meses.
  • Hoy se requieren 90 días para lanzar un nuevo modelo para la interacción persona- computadora.
  • El 50 % de la tecnología cambia cada década.
  • De las empresas Fortune 100 de 1984 y 1994, sólo el 26 % permanecen activas.
  • Actualmente, el 50 % de la información fluye como "datos" más que como "voz", aunque todavía el 80 % de las ventas se obtienen con la "voz".
  • El 80 % de las ventas de Silicon Valley se obtienen a partir de productos desarrollados y promovidos durante los últimos 18 meses.

Así, el mundo digital se divide cada vez más en: info-ricos e info-pobres. Se vive un nuevo Renacimiento, donde luchan:

- Los sistemas centrales vs los sistemas distribuidos.
- Los sistemas cerrados vs los sistemas abiertos.
- La democracia política vs la democracia económica (Economía Creativa).

La información electrónica

  • El 35 % de las familias estadounidenses disponen de una computadora personal.
  • El 50 % de los adolescentes en Estados Unidos disponen de una computadora personal.
  • Se estiman en 550 millones las personas con acceso a Internet. Esta cifra crece un 10 % mensual.
  • El 65 % de las computadoras personales compradas en el mundo industrializado fueron para uso doméstico. El 90 % de las computadoras personales vendidas disponen de módem y lector de CD.
  • Existen más de 300 millones de usuarios en línea.
  • El acceso comercial a la información es muy diverso.
  • En 1996, existían aproximadamente 90 000 sitios web.
  • En 1999, la OCLC estimaba en 3.6 millones los sitios web, de ellos 2.2 eran accesibles al público.
  • Actualmente, se estima que el WWW duplica su tamaño cada 50 días con un sitio nuevo cada 4 segundos.

En el 2003, se calcula la existencia de 30 millones de sitios web. Con el advenimiento del WWW, se expandió significativamente el uso de Internet, aparecieron canales de información, juegos y una infinidad de servicios.

Los productores también se multiplicaron y hoy comprenden a casi cualquier persona u organización que disponga de un contenido con valor en formato electrónico, pero, en América Latina sólo el 3 % de la población está conectada a Internet.
Así tenemos que:

- Actualmente son 10 millones; en los próximos 3 años crecerá a 35 millones.
- El 15 % de la población es info-rica, pertenece a la clase alta.
- El 68 % del software es pirata.

Sin embargo; muy por el contrario, en Estados Unidos, el 41 % de la población está conectada a Internet y en la Unión Europea, el 19 %.

El bibliotecario existe desde la Edad Antigua como respuesta a una necesidad social; sin su concurso, la humanidad seguiría frotando dos piedras; a pesar de las predicciones continuará cumpliendo con su cometido, pero deberá mantenerse a la vanguardia de su quehacer, habrá de fortalecer y enriquecer su formación profesional, para lo cual requerirá de una revalorización de su imagen social para incrustarse definitivamente en la estructura social (Sociedad del Conocimiento).

La UNESCO publicó en 1996 "La UNESCO y la sociedad de información para todos" con la misión de impulsar la cooperación internacional en el terreno de la comunicación.

La información y la informática son componentes esenciales para la reducción de la desigualdad imperante entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo.

Se sabe que la "sociedad de la información para todos", debe ser, al mismo tiempo, una sociedad global y local, formada por individuos y grupos sociales que toman parte en el todo informativo.

El reto es entonces que esta riqueza, que forma la infodiversidad, se conserve y se respete, y que todos seamos parte de ella como entes sociales activos que toman, reciben y dan, mediante la información y el conocimiento, de su ser y su tener.

Los profesionales de todas las disciplinas afines a la información y la comunicación, y en especial nosotros los profesionales de la bibliotecología, debemos asumir la responsabilidad por la construcción, desarrollo y evolución de esta nueva sociedad en nuestros propios ámbitos de acción; de manera que podamos apoyar la docencia (que forma recursos humanos calificados), la investigación (que genera nuevos conocimientos) y la difusión (que vincula a la sociedad).

La biblioteca académica entonces debe satisfacer las necesidades de información de su comunidad y apoyar el cumplimiento de sus objetivos, pues ella constituye la "materia prima y los servicios" que nutren las funciones sustantivas de docencia, investigación y difusión de la cultura.

Las bibliotecas académicas disponen de:

- Infraestructura física.
- Recursos documentales.
- Recursos financieros.
- Recursos humanos.

Objetivos sociales del bibliotecario contemporáneo

  • Gestión del conocimiento humano
  • Alfabetización informativa
  • Desarrollo de habilidades informativas

Alfabetización Informativa "Information Literacy"
Es un término que apareció alrededor de 1990, muy utilizado en la literatura profesional. Así tenemos que American Libraries Association establece que para ser info-alfabetizada una persona debe: "…Ser capaz de reconocer cuándo requiere información y tener la habilidad de localizarla, evaluarla y usarla en forma eficiente."

Ahora bien, más allá de las habilidades básicas (lecto-escritura, abstracción matemática), los usuarios de la información requieren complejas habilidades analíticas.

Las nuevas tecnologías de información han puesto un volumen sin precedentes de información a nuestro alcance y es muy difícil mantenerse alerta sobre la información disponible, cuándo usarla y dónde encontrarla.

Para alcanzar la alfabetización informativa, más que nuevos planes y programas de estudio, se precisa de una reestructuración del proceso de aprendizaje que involucre activamente a los usuarios potenciales y reales en el proceso de: detección, localización, evaluación, organización y aprovechamiento eficiente de la información oportuna y relevante.

Los info-alfabetizados podrán:

  • Sobrevivir y tener éxito en el cambiante entorno globalizador.
  • Dirigir sus vidas de una manera productiva, saludable y satisfactoria.
  • Asegurar un mejor futuro para las siguientes generaciones.
  • Convertirse en discípulos en permanente proceso de aprendizaje, insertados en la mutante sociedad de la información.

En este contexto, cumplirán una función cada vez más trascendente como agentes de cambio, pero, para ello deberán ser primero info-alfabetizados. habrán de dominar el idioma inglés y formarse sólidamente y mantenerse en continuo estudio y actualización.

Funciones profesionales del bibliotecario del siglo XXI

  • Selección
  • Adquisición
  • Organización
  • Acceso, disponibilidad y administración
  • Promoción y mercadeo
  • Diseminación
  • Aplicación eficiente de las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones.

Cualidades del bibliotecario de éxito

  • Entusiasmo (la experiencia demuestra que las actitudes son más importantes que las habilidades).
  • Aceptación de la diversidad (la clientela no es homogénea).
  • Capacidad de planeación (planee su trabajo, trabaje en la planeación).
  • Habilidad para relacionarse (con individuos y grupos sociales).
  • Empatía (póngase en los zapatos de sus clientes).
  • Confianza (en sí mismo y en los demás).
  • Capacidad para disfrutar (si no le gusta su trabajo, ¿qué hace ahí?)
  • Organización (nada es particularmente difícil si se organiza adecuadamente).
  • Habilidad de gestión (no se queje, gestione).
  • Inquietud por investigar (si no investiga, no comprenderá su entorno ni podrá proponer cambios).
  • Persistencia (no se dé nunca por vencido).

El conferencista culminó su disertación haciendo referencia a una carta en la que se abordaba el papel del bibliotecario en el entorno social.

Recibido: 5 de julio del 2003. Aprobado: 29 de julio del 2003
Lic. Oscar Saavedra Fernández. EBSCO México, INC. S.A. DE C.V. Ensenada 91. Col. Hipódromo Condesa, Del. Chauhtemoc 06170 México, D.F. México. Correo electrónico:
osaavedra@ebsco.com

* Presentación realizada en la Conferencia Cuadragésimo Aniversario del IDICT y Congreso de la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información.

1 Gerente General de EBSCO México. INC.S.A.DE C.V.